El comercio justo, representa una relación mas directa y solidaria entre el consumidor y el pequeño productor. El modelo de comercio justo permite que, el productor logre obtener un ingreso digno que refleja el valor real de su trabajo y le permita impulsar sus propios medios de desarrollo comunitario y comercial. A cambio, el consumidor obtiene un producto de alta calidad integral (calidad física, social, cultural, ecológica) a un precio razonable mientras brinda apoyo al desarrollo sustentable del productor.

Principios bajo los cuales se rige el comercio justo

  •  Los productores forman parte de las cooperativas u organizaciones voluntarias y funcionan democráticamente. 
  • Libre iniciativa y trabajo, en rechazo a los subsidios y ayudas asistenciales (de allí la frase del comercio justo: “Comercio, no ayuda”). 
  • Rechazo a la explotación infantil. 
  • Igualdad entre hombres y mujeres. 
  • Se trabaja con dignidad respetando los derechos humanos. 
  • El precio que se paga a los productores permite condiciones de vida dignas. 
  • Los compradores generalmente pagan por adelantado para evitar que los productores busquen otras formas de financiarse. 
  • Se valora la calidad y la producción sustentable. 
  • Cuidar el medio ambiente. 
  • Se busca la manera de evitar intermediarios entre productores y consumidores. 
  • Se informa a los consumidores acerca del origen del producto. 
  • El proceso debe ser voluntario, tanto la relación entre los productores, distribuidores y consumidores.